¿Puedes sentir mi corazón? (...) Lo tienes en tus manos... ¿Te gustan mis caminos?, ¿todavía te gusta mi cara?, ¿cuándo nos encontraremos?, ¿piensas que soy soñadora?, ¿estás asustado?, ¿me salvarás?. ¿Cómo me dirijo al sordo?, y ¿cómo hablar sola en la cama?, ¿cuánto tiempo tardaré en realizar lo que no sabe hacer ninguno de mis sentidos?. ¿Puedo hacerte una pregunta?: ¿puedo tocar tu nuca? Lo juro, no dolerá.
Estoy viendo cómo un mono nada en mi cama como un pájaro, y cómo un caballo vuela en mi cabeza como el mono. Estoy sintiendo un líquido que baja por mi garganta como un sapo. Cuando veo tu cara siento un olor, un gusto a mermelada.
Una pequeña charla en tu dormitorio es lo que menos merecería. Podría enseñarte muchas cosas, y luego, si quieres, podrías marchar. Gritas con las películas, con los finales felices.
Escuha nuestras canciones, después te daré una bufanda de terciopelo y un par de aspirinas para curar esa garganta. No haces ruído cuando andas, las cosas diminutas las perfeccionas, me comes cuando quiero que lo hagas, me traes recompensas que quizá a veces no merezco. Y no sé por qué.
22 de junio de 2010
20 de junio de 2010
Idea profunda
Los más fuertes entre los hombres no hacen nada; hablan y hablan sin parar.
Los que saben hacer las cosas, las hacen; los que no saben, enseñan a hacerlas; los que no saben enseñar, enseñan a los que enseñan; y los que no saben enseñar a los que enseñan, se meten en política.
Cabilando sobre ello me he dado cuenta de que la vida es una golfa, que ya no creo en nada y que gozaré hasta la náusea.
Qué lista soy; me encanta dominar la meta-referencia. Esto me confirma lo que sospecho desde hace tiempo: Muchos son un cero a la izquierda.
Los que saben hacer las cosas, las hacen; los que no saben, enseñan a hacerlas; los que no saben enseñar, enseñan a los que enseñan; y los que no saben enseñar a los que enseñan, se meten en política.
Cabilando sobre ello me he dado cuenta de que la vida es una golfa, que ya no creo en nada y que gozaré hasta la náusea.
Qué lista soy; me encanta dominar la meta-referencia. Esto me confirma lo que sospecho desde hace tiempo: Muchos son un cero a la izquierda.
18 de junio de 2010
C'est fini
Es tiempo de renovar, actualizar, pasar página, olvidar, comenzar, disfrutar, no pensar y demás verbos cuya terminación acaba en -ar.Quiero salir, vivir, reír. Con lápiz en una mano y piedras en otra. Con alma en pena y cabeza loca. Sin mirar atrás, dándole con el canto en los morros a los malos recuerdos. Porque ya no confío en palabras en vano, en falsas promesas, en abrazos partidos, en besos escondidos, en gente vacía, en la miel en los labios, en el que toca a mi puerta.
Tal vez no siempre se mantenga esa sonrisa, o tal vez todo se desvanezca cuando esté sola en la cama cada noche, pero no por eso la Tierra va a dejar de girar.
He cambiado mi vaso medio vacío por un océano.
16 de junio de 2010
Deambulando... te
He perdido la fe, la cabeza y el dinero. Ya no creo, no cabilo, no gestiono. Solía ser un ave, un ave ligera, un ave ligera y libre. Yo, como cualquier mujer, o como ninguna otra. Como compañía o como una sombra, como un secreto que te espera en el tiempo sin vaivén. Solía encontrar en tus pupilas un cofre de secretos antiguos y una verdad que me gritaba.
Esucho el tic-tac del reloj, los ladrillos del cielo anunciando tormenta. Siento la dureza de mi cama y la ausencia de mi almohada, cómplice de mis penas. Sabía que sería complicado dormir esta noche, y no son tan complicadas de explicar las razones, pero no las trataré de resumir.
Es curioso: el aroma de tu piel sigue presente, los cigarros se consumen en la mesita (no fumo; supongo que esto también será consecuencia de locura) y la sensación de tu piel tatuada en mis manos obligan incansablemente a no dejarte de pensar.
Yo me he visto deambulando... te.
Esucho el tic-tac del reloj, los ladrillos del cielo anunciando tormenta. Siento la dureza de mi cama y la ausencia de mi almohada, cómplice de mis penas. Sabía que sería complicado dormir esta noche, y no son tan complicadas de explicar las razones, pero no las trataré de resumir.
Es curioso: el aroma de tu piel sigue presente, los cigarros se consumen en la mesita (no fumo; supongo que esto también será consecuencia de locura) y la sensación de tu piel tatuada en mis manos obligan incansablemente a no dejarte de pensar.
Yo me he visto deambulando... te.
14 de junio de 2010
Oftalmólogo
Aún no logro distinguir entre el rosa y el negro. Se ve que ese capítulo de Barrio Sésamo me lo debí saltar. No sé si se ríe por diversión o por no llorar. Si la distancia es amiga o enemiga. Si esa voz calmada, ronca y suave está tranquila o preocupada. No alcanzo a percebir estados de ánimo. Mi energía varía tanto como las cotizaciones del Ibex 35. Nunca está equilibrada, serena, siempre tiene algo que la corrumpe del todo.
Tengo unas preocupaciones reinantes en mi desde entrado junio. Quizá debería replantearme si estoy ciega o ligeramente daltónica. Sí, con eso todo se solucionaría. La ceguera no tiene solución, por lo tanto mi vía de acción sería el alejamiento a dichas preocupaciones, afrontándolas haciéndolas minúsculas y dejándolas como una experiencia más en mi vida. Sin embargo, por otra parte, en contraposición, si estuviéramos hablando de daltonismo mi vía de acción ya cogería otro camino con un poco más de piedras: la lucha. El afán de continuar, de insistir en la mejora, de no aceptar un "tal vez en un futuro..." y conformase con un "sí, ahora, en el presente...".
Necesito una balanza: tu balanza.
Tengo unas preocupaciones reinantes en mi desde entrado junio. Quizá debería replantearme si estoy ciega o ligeramente daltónica. Sí, con eso todo se solucionaría. La ceguera no tiene solución, por lo tanto mi vía de acción sería el alejamiento a dichas preocupaciones, afrontándolas haciéndolas minúsculas y dejándolas como una experiencia más en mi vida. Sin embargo, por otra parte, en contraposición, si estuviéramos hablando de daltonismo mi vía de acción ya cogería otro camino con un poco más de piedras: la lucha. El afán de continuar, de insistir en la mejora, de no aceptar un "tal vez en un futuro..." y conformase con un "sí, ahora, en el presente...".
Necesito una balanza: tu balanza.
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