ERES MI ERIZO NÚMERO:

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Necesitan oxígeno



3 de agosto de 2011

En silencio

Nunca me había pasado esto. De hecho, nunca había dado tanto en tan poco tiempo. Ha sido algo esporádico, fugaz, intenso e interesante. No sé de dónde vienes y a dónde quieres ir, lo único que sé es que esta noche ha sido nuestra y te he disfrutado en silencio pero sin piedad; nos hemos ganado. La luna callará por nosotros, será un secreto de tres.

22 de julio de 2011

Esto no tiene nombre

Tengo ganas de encontrar la botella que hace tanto tiempo que estoy esperando. Porque sí, aún sigo aquí, en la orilla, temblando como un crío frente al mar. Quiero abrirla, leer el mensaje, para poder descansar y volver a casa. Sube la marea, tu marea, me deja la piel salada, como cuando me dejabas siempre con la miel en los labios. El agua ha borrado mis versos, los versos que también son tuyos. Un alga, un desengaño.
Esto no tiene nombre. 

18 de abril de 2011

Flashes de alegría

Hoy es un buen día. Tengo esas hormiguitas de alegría permanente sin motivo alguno (o con, quién sabe). Está claro que en la vida ordinaria, la del día a día, son motivos de alegría el hecho de conseguir un trabajo que andabas buscando, el encuentro de la persona que te entiende...
Pero estas alegrías no pueden durar mucho; sé a ciencia cierta y vivido en mis propias carnes que son momentáneas, no pueden permanecer de forma continua e ininterrumpida. Yo voto por otro tipo de alegría, que esta sí es un signo de confirmación: la alegría repentina, la del "no sé por qué pero estoy contento". No puedes decir por qué, no tienes respuesta a esa pregunta. Y no, esta alegría no se puede perturbar, porque pase lo que pase, continuará. Y ya pueden venir los malos recuerdos (o personas que suponen malos recuerdos), que seguirá estando ahí.

12 de abril de 2011

Chocolate por limón

Hace tiempo que no me paro a pensar en ésto, en aquéllo y en lo otro. Debería plantearme la posibilidad de que mi pequeño rincón esté, hoy por hoy, algo triste, taciturno y dejado. Puede que todo (ni nada) haya salido tal y como lo esperaba(mos), pero un día leí: "Por amor nadie muere". Y claro que no, por amor nadie muere, pero sí que mueren los momentos, las ilusiones, las expectativas y el tiempo depositado en algo que no sabes si ha sido bueno o malo en los pequeños pasos que has ido dando (sin dejar huella, por lo visto). Y sigo queriendo el mismo cambio egoísta: todo el chocolate de vuestra vida por el sabor a limón de la mía.
Me gusta hacerme la vida fácil, sonreír y hacer caso omiso ante las telarañas de mis recuerdos. Os cuento: Me pesa la cabeza, o, más bien, las pesadillas que golpean mi cabeza, o las dos cosas. De todas maneras, no consigo eludirlas, así que a veces (que no siempre) me da por gritar.

18 de febrero de 2011

Rompernos

"Rompí a llorar"; me encanta esa expresión. No se dice "rompí a comer" o "rompí a caminar". Rompes a llorar o a reír. A mí me encanta romper contigo. Creo que vale la pena hacerse añicos por esos sentimientos.


A. Espinosa

23 de enero de 2011

... pero el corazón se me distrae por momentos

Eras la calle por la que me encantaba pasear cada día. Me llenabas la vida de vida, me rescatabas del peligro. Desde que te vi, todo fue un 'boom', nuestro boom. Te escapabas a mi balcón, me escribías en la espalda, me susurrabas, me estremecías y me mimabas.
Luego vinieron los problemas y con ellos, la soledad y la pena.
Y mírame, aquí estoy otra vez, intentando levantarme de nuevo, convenciéndome de que todo esto tiene que acabar. Aquí estoy, cansada ya de esperar un cambio que, al fin y al cabo, sabíamos que no iba a llegar.
Ahora estoy dispuesta a continuar con mi vida (pero sin tu amor). Esta vez me libraré de tus mentiras, voy a luchar, voy a ser yo. Es mejor así. Se ve que el porvenir nos dio la espalda para siempre. Ya no existe la espera de que nos salve algún milagro. Me olvidaré de ti, porque sé que quedarme es peor.


Creo que ya es hora de pasar la página que ayer escribíamos tú y yo.