Adiós a un año difícil. Un año que, a ciencia cierta, ha sido uno de los más complicados de mi cortita trayectoria. Un año que ha tenido muchísimas emociones fuertes: altibajos imprevistos, descuidos, momentos inoportunos, momentos oportunos, amor, tristeza y demás enfermedades del corazón. Un año que, quizá, recordaré toda mi vida, porque han sido 365 días en que han entrado (y salido) de mi vida personas que, hasta el momento, han sido un pilar en el que sostenerme día tras día. Situaciones que puede que a día de hoy me gustaría olvidar o, quién sabe, volver a revivir, pero, eso sí, situaciones que me han dejado una marca que no se borrará ni con otro año, ni dos, ni tres...
Un año que ha supuesto en mí una nueva vida, unos nuevos proyectos y una nueva meta a la que aspiro sobre cualquier cosa. Porque... no olvidemos que no hay mejor medicina que el amor por uno mismo y sus propios actos. No voy a dar las gracias, no entraré en típicos tópicos. Hoy, simplemente, se cierra un capítulo del libro de mi vida; un capítulo que, dentro de muchos años, cuando esté preparada, volveré a leer para recordar buenos y malos momentos que, al fin y al cabo, me han aportado valores muy importantes: experiencia y madurez.
Se acabó un año versátil, bipolar y duro. Empieza uno diferente, arriesgado y, sobre todo, nuevo. Mi año nuevo.
31 de diciembre de 2010
23 de diciembre de 2010
¿Preocupante?
Hay algo que me preocupa muy seriamente. Llevo más de un mes sin molestarme a reflexionar sobre ti, y eso no es lo peor: llevo más de un mes sin reflexionar. Directamente. No contenta con dejar de lado muchas piezas de un puzzle llamado Pasado, no pienso en nada, no siento nada y me estoy haciendo completamente inmune a todo. Un bucle preocupante, pero bastante curioso. Estoy asustada, sí, ¿por qué no decirlo?. Me asusta la idea de que una mente tan brillante como la mía (modestia aparte), esté tan... Quizá necesite un equilibrio entre éxitos y problemas. O quizá necesite borrar(te) y volver a escribir.
1 de diciembre de 2010
Sólo para ti
Eres todo lo que pedía, lo que mi alma vacía quería y necesitaba sentir. Eres lo que tanto esperaba, lo que en sueños buscaba. Tú has llegado a encender cada parte de mi alma, cada espacio de mi ser. Ya no tengo corazón ni ojos para nadie, sólo para ti. Eres el amor de mi vida, el destino lo sabía y hoy te ha puesto ante mí. Cada vez que miro al pasado, entiendo que a tu lado siempre pertenecí. Es verdad. Lo puedo sentir. Sé que mi lugar está junto a ti.
12 de noviembre de 2010
Amar sólo es de valientes
Es tan sencillo como mirarnos a los ojos y ver que lo que empezó un invierno, sigue vivo este invierno. Tan bonito como quedarnos mirando durante minutos interminables. No sé contra qué pretendemos luchar si es tan fácil como dejarnos llevar. Hacemos luchas de gigantes, duelos salvajes cuando la fragilidad está a flor de piel. Tengo una bestia detrás que me asegura que nada de ésto es mentira. Tengo miedo de la enormidad, de tu enormidad, pero soy valiente. Porque... amar sólo es de valientes. Y tú y yo... Seguimos siendo unos valientes.
5 de noviembre de 2010
Bailarle un vals a los problemas
Opto por bailarle el agua a mi ego. Por favor, hagamos ésto mucho más fluído, sin diseños. Con filosofía de vida neutral pero extrema. Necesito descansar, así que sólo voy a pensar en el gloss y la purpurina. No haré esfuerzos. El look de tigresa de bengala lo dejaremos para la noche. Es más fácil gozarlo que atormentarnos. Dejemos paso a la curiosidad, la incertidumbre y la casualidad. Repetiremos.
Me voy a tomar unas copas. ¿Problemas?, ¿quién sabe lo que es eso?.
Me voy a tomar unas copas. ¿Problemas?, ¿quién sabe lo que es eso?.
30 de octubre de 2010
Juicio
Sentada en el banquillo de los acusados, -¿Cómo se declara?-, -...Inocente-. Y empiezan las preguntas... - ¿Dónde estaba usted, señorita, el sábado 7 de febrero de 2010 a las 19:43?. -Estaba con él…a su lado, delante suya.. pero no de la manera que él habría querido. -¿Qué hacía el viernes 6 de febrero del mismo año a las 18 horas?. -Pensar en él, imaginarme sus ojos, sus manos, su voz, sus labios… -¿Con quién estuvo el jueves 5 de febrero de las 18 a las 19h?. -Sola, pero siempre con su sombra dentro de mi rincón de mundo. -¿Por qué el miércoles 4 de febrero no acudió a la cita que tenía marcada en su agenda, señorita?. -Porque una extraña sensación se apoderó de mí, no me dejaba levantar de la silla, me empujaba hacia atrás, no podía avanzar ni un centímetro... algo inexplicable hizo que no pudiera, ni siquiera, pronunciar una palabra. -Y por último, señorita, muy amablemente, ¿nos querría argumentar cuál es el motivo de su desaparición?. -Cuando ya todo está perdido, cuando no crees que puedas salir adelante sin aquello que tanto habías querido, cuando la luz del sol brilla para todo el mundo menos para ti... sólo hay un camino a escoger. -No tengo más preguntas señoría.
-Finalmente, declaramos a la acusada… Culpable de querer. La pena fijada: Toda una vida de recuerdos imborrables por delante. Ya se pueden retirar.
19 de octubre de 2010
Un 'hasta luego' necesario
Me siento a nopensar, giro la cabeza para nover, bajo la cabeza para nogritar.
Me vuelvo a ausentar una temporada, pero volveré.
Me vuelvo a ausentar una temporada, pero volveré.
8 de octubre de 2010
Escapismo OFF
Sé que he descuidado un poco el blog, pero entre 'pitos y flautas' he estado realmente ocupada este tiempo. Aquí os dejo una compensación:
Antes de que te vayas tienes que ver que he hecho algunos cambios. Te sorprenderán.
Le he dicho adiós a la confusión de hace tres meses y el rencor lo he dejado durmiendo en un desván. ¿Lo has visto? Ya no hay nada de lo que tanto odiabas. Lo he cambiado todo de lugar. Espera, aguarda. Nunca valoras nada. Tus mudanzas aún no pueden empezar. He tirado bolsas llenas de ansiedad y aquellos defectos que una guarda por guardar. Ya no sé quién soy, tan solo sé que, ahora más que nunca, hay menos luz de la habitual.
No lo hagas, no lo hagas... ¿Por qué me das la espalda? ¡Lo he cambiado todo de lugar!
"-Muchas gracias por todo. -De nada" fue mi última bobada de adolescente; tú ahora buscas novedad.
2 de octubre de 2010
Deber; no querer y no poder.
Es inútil buscar por rincones soluciones que no me van a llevar a ningún lado. Intento consolarme escuchando las tragedias de los demás, mirando hacia abajo y viendo los problemas de los que están peor que yo. Me engaño pensando que pronto lo olvidaré todo, que ésto es pasajero, que me equivoqué al darte mi corazón y mi cuerpo, que no valió la pena arriesgar tanto por nada. Engaño a los demás poniendo buenas caras, sacando sonrisas tontas y haciendo bromas. Qué triste es ser tan idiota.
Está todo tal como cuando te fuiste. Sigo tachando los días del calendario, sabiendo cuándo te veía, cuándo estabas de viaje y cuándo hacíamos el amor. Nuestras fotos permanecen, perduran al paso de los meses porque no me hago a la idea.
Sé que debo gritar todo lo que aún no he gritado, dejar de llorar todo lo que te estoy llorando y borrar todo lo que no he borrado. En mi cabeza se juega a la contradicción. Deber quitar, pero no querer quitar; deber de dejar de amar, pero no querer dejar de amar.
Cada minuto, hora, día, semana y mes es como una espina que se clava, que me consume y que está en directo contacto con los recuerdos de algo que, al fin y al cabo, se ha convertido en puro y llano dolor.
Está todo tal como cuando te fuiste. Sigo tachando los días del calendario, sabiendo cuándo te veía, cuándo estabas de viaje y cuándo hacíamos el amor. Nuestras fotos permanecen, perduran al paso de los meses porque no me hago a la idea.
Sé que debo gritar todo lo que aún no he gritado, dejar de llorar todo lo que te estoy llorando y borrar todo lo que no he borrado. En mi cabeza se juega a la contradicción. Deber quitar, pero no querer quitar; deber de dejar de amar, pero no querer dejar de amar.
Cada minuto, hora, día, semana y mes es como una espina que se clava, que me consume y que está en directo contacto con los recuerdos de algo que, al fin y al cabo, se ha convertido en puro y llano dolor.
22 de septiembre de 2010
El paraíso sí existe
Me despierto con el aleteo de una mariposa rosa. Se me ha quedado el chicle de anoche pegado en el pelo. Con estos pelos podrían compararme con el león de la Metro Goldwyn Mayer. Me rasco los ojos... Por Dios, se me olvidó quitarme el maquillaje... Rímel, sombra de ojos, eyeliner... Un picasso.
El agua brilla (no tanto como mis ojos), es transparente, pezes pequeñitos me hacen cosquillas en los pies. Huele a tranquilidad, ya no llueve sobre mojado. Mi color favorito ya no es el rojo, ahora es el verde... Verde como las montañas que nos rodean, la esperanza y los pantalones (que sabes que odio) que llevas puestos.
Sigo en el agua... Pienso en todos los malos momentos que he tenido que tragar, aguantar y afrontar para llegar hasta aquí, contigo. Pero no me importan. Volvería a pasarlos una y otra vez si el camino me condujera de nuevo aquí.
Duermes en la arena, cual niño pequeño después de un baño relajante. Todos los problemas se vuelven dulces cuando contemplo el brillo de tu pelo, tus singulares lunares y esas manos que hacen que con un simple roce me estremezca. No hay nada más bonito que verte despertar.
El agua brilla (no tanto como mis ojos), es transparente, pezes pequeñitos me hacen cosquillas en los pies. Huele a tranquilidad, ya no llueve sobre mojado. Mi color favorito ya no es el rojo, ahora es el verde... Verde como las montañas que nos rodean, la esperanza y los pantalones (que sabes que odio) que llevas puestos.
Sigo en el agua... Pienso en todos los malos momentos que he tenido que tragar, aguantar y afrontar para llegar hasta aquí, contigo. Pero no me importan. Volvería a pasarlos una y otra vez si el camino me condujera de nuevo aquí.
Duermes en la arena, cual niño pequeño después de un baño relajante. Todos los problemas se vuelven dulces cuando contemplo el brillo de tu pelo, tus singulares lunares y esas manos que hacen que con un simple roce me estremezca. No hay nada más bonito que verte despertar.
16 de septiembre de 2010
El cuento de nunca acabar
Soy quien no soy. ¿Dónde estoy? Voy a ciegas, voy ciega de amor. Vuelvo a sonreír a cada instante. Tonta, como una tonta, que nunca vio nadie. Tengo una intuición demasiado grande. Me basta saber que ahí estás, detrás o delante. No quiero que salgas corriendo por mí siguiendo un camino recto, vayamos lento, mejor así. Tarde o temprano vendrás y sé que me encontrarás.
Podemos hacernos el nudo perfecto de siempre, podemos gritarle al mundo algo que no entiende. No tengo el deseo de escapar. Sólo quiero estar contigo, bailar contigo y nada más.
Y a solas hablo contigo, te cuento que la luna es roja, te cuento que a veces me espanta. Ahora acabo convertida en bruma, como una más entre tu almohada, pero muy cerca de tu cara. No puedo tocarte si tú no me dejas, besarte si no me lo pides, instinto animal hay de sobra. Tengo clavada aquí una condena de años y de preferencias que dicta que a mí no me tocas. Tanta química, tanta física, tantas ganas de morderte. Tanto y tanto para los demás. Con ganas de volver a verte. La marca que deja un beso no es tan mala, te puede dar todo por nada. ¿Qué puedo yo darte si no tengo historia? Apenas unos años de poca memoria. Soy para ti lo que me digas. Me da igual.
¿Por qué es con otro y no contigo?
¿Por qué es con otra y no conmigo?
Podemos hacernos el nudo perfecto de siempre, podemos gritarle al mundo algo que no entiende. No tengo el deseo de escapar. Sólo quiero estar contigo, bailar contigo y nada más.
Y a solas hablo contigo, te cuento que la luna es roja, te cuento que a veces me espanta. Ahora acabo convertida en bruma, como una más entre tu almohada, pero muy cerca de tu cara. No puedo tocarte si tú no me dejas, besarte si no me lo pides, instinto animal hay de sobra. Tengo clavada aquí una condena de años y de preferencias que dicta que a mí no me tocas. Tanta química, tanta física, tantas ganas de morderte. Tanto y tanto para los demás. Con ganas de volver a verte. La marca que deja un beso no es tan mala, te puede dar todo por nada. ¿Qué puedo yo darte si no tengo historia? Apenas unos años de poca memoria. Soy para ti lo que me digas. Me da igual.
¿Por qué es con otro y no contigo?
¿Por qué es con otra y no conmigo?
14 de septiembre de 2010
Ya basta de tanto bastarme
Esta noche, aprovechando que tengo tiempo para meditar, me he dado cuenta de una cosa que hasta ahora había pasado por alto o, seguramente, no había querido ver: Estoy hecha de fragmentos. Trozos de caricias, recuerdos borrosos. No obstante, os digo que preferiría 'la nada' al 'algo'. Cachitos de paciencia, resabios de haberte amado, ausencias. Y tú te dedicaste a ir, poco a poco, desfragmentando mi alma... ¿Intentando decidirte?, ¿amar sin dar? ¡Eso no existe! De la noche a la mañana... ¿Por qué me llamas?, ¿por qué ese interés?. Ahora soy yo quien dice basta, después de tanto bastarme. Llorarte y esperarte. Nada más. Un bucle. Y lo siento, pero sentía tanto que ya no siento. Sentía y no estuviste. No extraño, porque no creo; no lloro, porque no espero; no escribo, porque divierto... Mi vida diaria entre otras cosas. ¿Llorarte? ¡Fuera todo eso!
Ya pasaron las últimas hojas de ese temporal, de mi paciencia, de mi espera y de mis lágrimas.
Y tampoco pido tanto... ¡Quiero vivir amando y no morir por amar!
Ya pasaron las últimas hojas de ese temporal, de mi paciencia, de mi espera y de mis lágrimas.
Y tampoco pido tanto... ¡Quiero vivir amando y no morir por amar!
8 de septiembre de 2010
¿(Im)posible?
¿No te das cuenta de que lo nuestro es raro? Sigue intacto en mil pedazos, pero nunca logra romperse, separarse. Respira (resultando parecer ileso) en sus estados graves. Madre mía... Tanto hablar del fin, que ahora apenas duele. Y ahora, sé que te reirás... Volvería a revivirlo sin dudar. Sería tan fácil, espectacular. Esas noches pueden ser reversibles. Podríamos saborear el sabor de un encuentro (esperado desde hace ya muchos meses). Podríamos saborear las horas más humildes e importantes con un placer muchísimo más intenso.
¿No ves que si hemos perdido alguna batalla, hemos ganado historias que contar? Más de las que algunos tienen, te lo puedo asegurar. Recuerda que si caímos en picado, fue porque llegamos a estar en las nubes. Ay, si pudiera transformar nuestras noches en un ciclo sin final...
Esperaré una temporada a añadirle el "im-" a "posible". Veremos si el tiempo nos gana la guerra. Y, entonces, en ese momento, sólo espero que pierdas la vergüenza y grites. Yo me romperé y me dará igual que mire la gente.
6 de septiembre de 2010
¿Quisieras?
Corazón, si quieres té verde, té verde te doy. Si quieres tulipanes amarillos, tulipanes amarillos te regalo. Si quieres fumar, te presto mis pulmones. Si quieres seguir adelante, mis pies te ofrezco. Y si me quieres lejos, lejos me voy, mi amor.
No me puedo resistir al error, ni a la más mínima esperanza de tenerte otra vez aquí. Me puedo morder la lengua y después en el silencio gritarte. Si quieres, además, puedo guardarme el corazón en el bolsillo y darte la razón con mi razón. Puedes ser Robin Hood, Peter Pan. No tengo nada en contra de los hechizos, así como tampoco en contra de la edad. Puedes cambiarme de nombre, allá tú. Bajo el calor de este verano, sigo comiendo de tu mano.
Dime... ¿Me echas de menos?
No me puedo resistir al error, ni a la más mínima esperanza de tenerte otra vez aquí. Me puedo morder la lengua y después en el silencio gritarte. Si quieres, además, puedo guardarme el corazón en el bolsillo y darte la razón con mi razón. Puedes ser Robin Hood, Peter Pan. No tengo nada en contra de los hechizos, así como tampoco en contra de la edad. Puedes cambiarme de nombre, allá tú. Bajo el calor de este verano, sigo comiendo de tu mano.
Dime... ¿Me echas de menos?
4 de septiembre de 2010
Droga moderna
Sucedió. Lo vi. Estaba en medio del abarrotado bar. Justo en medio. Ni intentando buscar ese centro lo hubiera encontrado mejor. Estaba esperando a alguien, seguro; su mirada buscaba y buscaba en cientos de direcciones. Sus ojos recorrían cuerpos, pasos, pieles, gafas... Estaba ansioso, esperando a que llegase su cita. Yo, desde la entrada del local, no podía dejar de mirarlo.
Había algo en su espera que me llamaba poderosa y fuertemente la atención. Tenía algo tan extraño en la forma de esperar (cómo colocaba las piernas, cómo bajaba la mirada, cómo se movía) que había despertado en mí un sentimiento nuevo, creativo. Quizá estaba resultando todo aquello demasiado épico, ¿no?
Allí, yo, con tacones, a las tantas de la mañana, me sentía como una yonki con esa inyección extraña a un milímetro de perforar mi delicada y pálida piel. Era como el efecto secundario de ese medicamento previo al éxtasis.
Había algo en su espera que me llamaba poderosa y fuertemente la atención. Tenía algo tan extraño en la forma de esperar (cómo colocaba las piernas, cómo bajaba la mirada, cómo se movía) que había despertado en mí un sentimiento nuevo, creativo. Quizá estaba resultando todo aquello demasiado épico, ¿no?
Allí, yo, con tacones, a las tantas de la mañana, me sentía como una yonki con esa inyección extraña a un milímetro de perforar mi delicada y pálida piel. Era como el efecto secundario de ese medicamento previo al éxtasis.
31 de agosto de 2010
No giramos
Preferiría ahorrarme los detalles de los ciertos disfraces que me hacen enmudecer. Todavía no me he hecho a la idea de que sólo me das calor cuando tengo sed. Y, además, conozco el final. Volverás (si vuelves) con las manos vacías y sin ningún porqué. Ya no quiero que me desvistas con tu aliento, ni que te quedes con la ansiedad de mis manos, ni que la lluvia nos moje la piel al encontrarnos. Porque, además, esta vez, también conozco el final. Pero, oye, que no estamos perdidos, sólo un poco desconcertados. No estamos locos, sólo un pelín idos. Y cuando pasa ésto, da la casualidad de que también conozco el final.
27 de agosto de 2010
Hazme el amor
En un barco atracado en la playa tomamos rumbo a Bienvenida y son más de las 10. Jugando con las prisas, tu mano se acerca y no avisa. Pensativa la sonrisa. Si estás bien, yo también. Hacen fiesta las palmeras. Tu mano recorre mi espalda. El viento empuja la lluvia y empiezo a sentir el calor. Bailando tu boca y mi boca. El viento que no se equivoca. Te dejo quitarme la ropa... Qué dulce sabes hoy.
Hazme el amor con la luz apagada, a oscuras te siento mejor y te puedo tocar la barba. Bésame, dame calor, que la noche se hace larga y pide más.
Acércate más a mi orilla. Te siento aquí entre mis piernas. Te abrazo como si fuera la última vez.
-Mäbu-
25 de agosto de 2010
Pero sólo sin querer
Me han dicho que ahora te va todo bien, que tienes romances en cines y cafés. Estás diferente. Lo has olvidado todo y ya no hablas de mí. Yo creía ser más, no lo pude evitar cuando me subías a la luna.
Al final decidiste quedar y salir, bailar como un loco, volver a las mil. Con el pretexto habitual, se te presentó ella y empezasteis a hablar. Te dijo: "En casa tengo alcohol, vente, por favor". Fue sin querer que te besó y pensaste en mí. Lo hicísteis. Hacía tiempo que no te lo pasabas tan bien.
La noche siguiente te llamó para ir al mismo lugar donde te conocí, qué casualidad. Tragaste saliva, aceptaste y te prometiste apartarme de tu mente (y de tu corazón, iluso). Justo al entrar sonaba nuestra canción.
Sin saber por qué dijiste mi nombre sin querer.
Al final decidiste quedar y salir, bailar como un loco, volver a las mil. Con el pretexto habitual, se te presentó ella y empezasteis a hablar. Te dijo: "En casa tengo alcohol, vente, por favor". Fue sin querer que te besó y pensaste en mí. Lo hicísteis. Hacía tiempo que no te lo pasabas tan bien.
La noche siguiente te llamó para ir al mismo lugar donde te conocí, qué casualidad. Tragaste saliva, aceptaste y te prometiste apartarme de tu mente (y de tu corazón, iluso). Justo al entrar sonaba nuestra canción.
Sin saber por qué dijiste mi nombre sin querer.
23 de agosto de 2010
21 de agosto de 2010
Tiempos de azúcar
Querido Señorquehacetiempomerobóelcorazón,
te vi nacer en sentimiento y desde ese momento formaste parte de mí. Por miedo a romper la magia que nos unía, me conformé con ser el testigo mudo de tu felicidad. Hace un rato, en el faro, nos hemos entregado con la ternura y la pasión de toda una vida. En realidad nos perteneció siempre, desde el principio del tiempo, hasta el final del tiempo. Maravillosos tiempos de azúcar.
Te quiero.
te vi nacer en sentimiento y desde ese momento formaste parte de mí. Por miedo a romper la magia que nos unía, me conformé con ser el testigo mudo de tu felicidad. Hace un rato, en el faro, nos hemos entregado con la ternura y la pasión de toda una vida. En realidad nos perteneció siempre, desde el principio del tiempo, hasta el final del tiempo. Maravillosos tiempos de azúcar.
Te quiero.
19 de agosto de 2010
Las ¿geniales? almohadas
La verdad es que admiro a la gente que puede dormir en cualquier superficie que no sea su cama. Aquella gente que se duerme aunque sea apoyada en un árbol. Yo siempre necesito mi cama, creo que es una buena definición acerca de mí. Además, pienso que tu cama, perdón, corrijo, tu almohada, es el elemento más importante en la vida de una persona. Sabes cómo doblar la almohada para conseguir el sueño perfecto, cómo girarla para que la temperatura no sobrepase la que te gusta. Incluso sabes cómo huele después de una buena dormida. Ojalá supiésemos tanto de las personas que amamos y duermen a nuestro lado.
Tengo que deciros que yo no creo en el amor, ya lo dejo claro para que no queden dudas. No creo en amarse, no creo en morir de amor, no creo en suspirar por otra persona, en dejar de comer por una persona especial.
Pero en lo que sí he creído siempre es en que las almohadas llevan en su interior parte de tus pesadillas, de tus problemas y de tus sueños. Y es por esa razón por lo que les ponemos esas fundas: para no ver los rastos de nuestra vida.
Dicho ésto, me voy con la mía, que ya es tarde.
Tengo que deciros que yo no creo en el amor, ya lo dejo claro para que no queden dudas. No creo en amarse, no creo en morir de amor, no creo en suspirar por otra persona, en dejar de comer por una persona especial.
Pero en lo que sí he creído siempre es en que las almohadas llevan en su interior parte de tus pesadillas, de tus problemas y de tus sueños. Y es por esa razón por lo que les ponemos esas fundas: para no ver los rastos de nuestra vida.
Dicho ésto, me voy con la mía, que ya es tarde.
16 de agosto de 2010
Fácil y sencillo
A tomar por culo es una expresión culta que toda persona ha dicho alguna vez en su vida. Esta frase puede usarse si la situación lo requiere y según convenga.
Es el único insulto al que no se puede contestar sin quedar mal y sin decir "Vete tú".
Se representa elevando el dedo central sobre todos los demás.
Pues eso, a tomar por culo.
Pues eso, a tomar por culo.
15 de agosto de 2010
+18, baby
Ayer, una de las personas más importantes en mi vida celebró el día que esperábamos desde hace tiempo.
Vinieron sus 18 y con ellos, un sinfín de regalos (entre los cuales se encuentran mi reloj francés y un increíble iPad súperultramegarequete moderno).
Bàrbara Beatriz Tomàs Ferrutxe (http://barbaraferrutxe.blogspot.com/), reina del glamour made in Vogue, Hermès, Louis Vuitton, Loewe y demás marcas high cost, se nos hace mayor de edad.
11 de agosto de 2010
Me falló
Hoy, y muy erróneamente, pensé en creerme la autenticidad de que "un clavo saca a otro clavo", y casi lo logro eh? Hasta que una lágrima corrió por mi mejilla al recordar lo feliz que era a tu lado, en tus brazos, y lo bien que me sentía cuando saboreaba tus besos. Volteé la cara a un lado para que mi "despecho fallido" no se diera cuenta, pero en ese momento pasó ante mí aquel primer beso que nos dimos. El dolor fue inevitable, los recuerdos bombardeaban mi cabeza, cada uno de ellos se convertía en lágrimas y a la vez éstas se convertían en un llanto desconsolado insostenible. Con mi brazo derecho intenté limpiarme todo el maquillaje corrido, pero no fue suficiente. Así que en ese momento, ante la incertidumbre de no saber qué hacer, mi "despecho fallido" me dio el beso más tierno que me habían dado en meses. Nuevamente empecé a llorar, pero esta vez de vergüenza y de rabia por seguir fiel a ese amor que me había dejado. Lloraba de rabia y de impotencia por no poder arrancarte de mi mente. Estabas estropeando, aún sin estar, mi momento de olvido.
Cuando, al fin, pude reponerme le expliqué de mil y una maneras lo que me estaba sucediendo. Era difícil, la verdad. Decir que me ha querido, me ha consolado y, finalmente, me ha besado inútilmente no es plato de gusto de nadie. No tuve más opción que pedirle perdón a mi "despecho fallido" y salir lo más pronto posible de ahí.
Ahora, unas horas más tarde, ya en casa, me propongo olvidarte con la ayuda de una botella de vino. Después de la primera copa, me río al reconocer la grandiosidad de mi estupidez por haber permitido que tus recuerdos estropearan mi momento de olvido. Así que, hago la botella a un lado y me prometo a mí misma dejarte ir.
En memoria a mi "despecho fallido". Lo siento.
Cuando, al fin, pude reponerme le expliqué de mil y una maneras lo que me estaba sucediendo. Era difícil, la verdad. Decir que me ha querido, me ha consolado y, finalmente, me ha besado inútilmente no es plato de gusto de nadie. No tuve más opción que pedirle perdón a mi "despecho fallido" y salir lo más pronto posible de ahí.
Ahora, unas horas más tarde, ya en casa, me propongo olvidarte con la ayuda de una botella de vino. Después de la primera copa, me río al reconocer la grandiosidad de mi estupidez por haber permitido que tus recuerdos estropearan mi momento de olvido. Así que, hago la botella a un lado y me prometo a mí misma dejarte ir.
En memoria a mi "despecho fallido". Lo siento.
9 de agosto de 2010
Mía ya no
¿Cómo puede haber pasado?. ¿Cómo es posible que ya no esté?.
Pero de algo estoy seguro: No podrá quererla como la quiero yo, no podrá adorarla de ese modo, no sabrá advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles en su cara.
Es como si sólo a él le hubiera sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de sus besos, el color real de sus ojos. Ningún hombre podrá ver nunca lo que yo he visto. Y él menos que ninguno.
Él, real, cruel, inútil, material. Se presenta así, incapaz de amarla, deseando sólo su cuerpo, incapaz de verla verdaderamente, de entenderla, de respetarla. Él no se divertirá con esos eternos caprichos. Él no amará sus manos pequeñas, sus ojos almendrados, sus pies ligeramente regordetes, aquel diminuto lunar escondido.
Es hora de volver a casa. Es hora de volver a empezar, lentamente, sin darle demasiadas sacudidas al motor. Sin darle demasiadas vueltas. Con una única pregunta: ¿Volverá a estar alguna vez allí arriba, en ese lugar tan difícil de alcanzar, allí, donde todo resulta más hermoso? Desgraciadamente, en este mismo instante, ya me puedo imaginar la respuesta.
Pero de algo estoy seguro: No podrá quererla como la quiero yo, no podrá adorarla de ese modo, no sabrá advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles en su cara.
Es como si sólo a él le hubiera sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de sus besos, el color real de sus ojos. Ningún hombre podrá ver nunca lo que yo he visto. Y él menos que ninguno.
Él, real, cruel, inútil, material. Se presenta así, incapaz de amarla, deseando sólo su cuerpo, incapaz de verla verdaderamente, de entenderla, de respetarla. Él no se divertirá con esos eternos caprichos. Él no amará sus manos pequeñas, sus ojos almendrados, sus pies ligeramente regordetes, aquel diminuto lunar escondido.
Es hora de volver a casa. Es hora de volver a empezar, lentamente, sin darle demasiadas sacudidas al motor. Sin darle demasiadas vueltas. Con una única pregunta: ¿Volverá a estar alguna vez allí arriba, en ese lugar tan difícil de alcanzar, allí, donde todo resulta más hermoso? Desgraciadamente, en este mismo instante, ya me puedo imaginar la respuesta.
5 de agosto de 2010
Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo
Tengo que decirlo: soy partidaria de las autopsias sexuales. Estaría bien que cada cinco años nos practicaran una de estas autopsias. Que nos quedáramos muy quietos y alguien nos dijera qué parte de nuestro cuerpo no ha sido acariciada; cuántos besos hemos recibido; si había sido más querida en una mejilla o una ceja o una oreja o los labios. Una autopsia en toda regla de nuestro sexo, pero con nosotros vivos, aunque inmóviles.
Yo me lo imagino. Me gusta pensar que alguien, tan sólo mirando mis dedos, sepa si me han tocado con pasión o simplemente por rutina. Si mis ojos han sido mirados con deseo o si mi lengua ha conocido muchos congéneres.
Además, podríamos saber cuáles fueron nuestros mejores actos sexuales, al igual que en un tronco cortado vemos cuándo soportó grandes lluvias o sequías. Quizá a los diecisiete, o a los treinta o a los cuarenta y siete. Quizá siempre en primavera o casi siempre cerca del mar.
¿Cuántos mordiscos, cuántos susurros, cuántos chupetones hemos sentido? Un cómputo de números sobre nuestro sexo, nuestra lujuria, nuestro placer solitario.
Lo mejor es cuando esa autopsia acabe: sabremos que estamos vivos, que podemos mejorar y lograr que nos acaricien, que desearemos, que amaremos y que nos amarán.
Yo me lo imagino. Me gusta pensar que alguien, tan sólo mirando mis dedos, sepa si me han tocado con pasión o simplemente por rutina. Si mis ojos han sido mirados con deseo o si mi lengua ha conocido muchos congéneres.
Además, podríamos saber cuáles fueron nuestros mejores actos sexuales, al igual que en un tronco cortado vemos cuándo soportó grandes lluvias o sequías. Quizá a los diecisiete, o a los treinta o a los cuarenta y siete. Quizá siempre en primavera o casi siempre cerca del mar.
¿Cuántos mordiscos, cuántos susurros, cuántos chupetones hemos sentido? Un cómputo de números sobre nuestro sexo, nuestra lujuria, nuestro placer solitario.
Lo mejor es cuando esa autopsia acabe: sabremos que estamos vivos, que podemos mejorar y lograr que nos acaricien, que desearemos, que amaremos y que nos amarán.
31 de julio de 2010
Bye, bye.
Maletas semiacabadas, a la espera de meter los últimos detalles para que sea una salida perfecta y sin olvidos. Con la cabeza bien alta, el corazón hablando a lo bajini y con ganas de comerme el mundo (o Barcelona, al menos). Ahora sí que puedo decir que tengo la mente despejada y oxigenada para salir, re-conocer y lo más importante: vivir.
"Carpe diem", ése será mi lema durante esta temporada.
Por fin puedo decir: ¡Me voy de vacaciones!, ¡me voy a DISFRUTAR!
"Carpe diem", ése será mi lema durante esta temporada.
Por fin puedo decir: ¡Me voy de vacaciones!, ¡me voy a DISFRUTAR!
28 de julio de 2010
.
Tú tenías veinticuatro años, un gato anoréxico, un póster de Marilyn Monroe, un calendario atrasado con días tachados y muchas velas encendidas al santo patrón de la decepción, a la virgen de las despedidas...
Y aunque sabes que no naciste para ser el hombre de ninguna, me invitaste a subir a la luna. "No te encapriches conmigo"- dijiste. "Luego no pidas facturas". Y en un cuarto sin ascensor, en un colchón, se disiparon las dudas. Y pasó lo que pasa en tantas canciones; que esa noche duró lo que duran las cuatro estaciones...
No pasaron ni tres días. "¿Qué haces esta tarde?", un cine, una copa. (Hay escusas que siempre valen para ocultar que los dos buscamos lo único que es importante). "Vamos a casa"- dijiste. "Que el mundo se acaba y se nos hace tarde".
No me acuerdo ya de la última vez que lo vi en una zona de bares, creo que estaba más delgado... Iba corriendo desesperado, como huyendo de algo (o de alguien). Y yo seguí mi camino intentando olvidar el nombre de su calle. Y pasó lo que ocultan tantas canciones; que a veces el amor no dura lo que duran las cuatro estaciones.
Y aunque sabes que no naciste para ser el hombre de ninguna, me invitaste a subir a la luna. "No te encapriches conmigo"- dijiste. "Luego no pidas facturas". Y en un cuarto sin ascensor, en un colchón, se disiparon las dudas. Y pasó lo que pasa en tantas canciones; que esa noche duró lo que duran las cuatro estaciones...
No pasaron ni tres días. "¿Qué haces esta tarde?", un cine, una copa. (Hay escusas que siempre valen para ocultar que los dos buscamos lo único que es importante). "Vamos a casa"- dijiste. "Que el mundo se acaba y se nos hace tarde".
No me acuerdo ya de la última vez que lo vi en una zona de bares, creo que estaba más delgado... Iba corriendo desesperado, como huyendo de algo (o de alguien). Y yo seguí mi camino intentando olvidar el nombre de su calle. Y pasó lo que ocultan tantas canciones; que a veces el amor no dura lo que duran las cuatro estaciones.
25 de julio de 2010
22 de julio de 2010
Hoy
![]() |
Y gracias por todo. Y gracias por nada.
17 de julio de 2010
Caminos
Me he dado cuenta de que, por mucho que se diga, hay promesas que no se pueden cumplir. Situaciones, circunstancias, fuerzas mayores pueden inducir a caminos no deseados, pero caminos que seguirán su trazo sí o sí. ¿Si se puede luchar contra ellos? Claro que se puede. Yo lo hago. Pero puede que todo el esfuerzo se venga abajo de un momento a otro. Recordemos que el futuro de la humanidad no siempre está en la mano de un solo hombre. ¿Si es difícil? Claro que es difícil. El cúmul de negativas es tal que el miedo al fracaso está al acecho en cualquiera de tus movimientos. ¿Si vale la pena? Eso es relativo y subjetivo. No sabría decir. No obstante, se supone que si se lucha contra un camino es porque se considera que hay otro mejor. ¿Si produce sus frutos el esfuerzo depositado? Sí. Estoy segura de ello. No hay mal que por bien no venga (o eso dicen). ¿Actitud ante la adversidad? Respeto, pero no miedo. Sin estudiar todas las posibilidades indeseadas, dejándose llevar; que el tiempo es el mayor justiciero (y el mejor médico...).
En contra posición, siempre queda el "plan B": rendirnos al camino fácil. ¿Cómodo? Por supuesto. ¿Sencillo? Sin ninguna duda. ¿Correcto?.................................. Si de una cosa estoy segura es de que la cabeza no puede controlar lo que el corazón siente. Y ese es uno de los mayores errores del ser humano.
Eligiendo el "plan B" uno se convierte en espectador de su propia vida para, simplemente, escapar de sus sufrimientos. ¿Si te equivocas? Coges lápiz y goma para volver a intentarlo. Y todo quedará en que el encanto del pasado es que es el pasado.
Además, de nada valdría correr si siempre ha de irse por el mismo camino, cerrado, de nuestra personalidad. Unos seres nacen para vivir, otros para trabajar, otros para mirar la vida.
Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme. Pero, al menos, lo estoy intentando.
En contra posición, siempre queda el "plan B": rendirnos al camino fácil. ¿Cómodo? Por supuesto. ¿Sencillo? Sin ninguna duda. ¿Correcto?.................................. Si de una cosa estoy segura es de que la cabeza no puede controlar lo que el corazón siente. Y ese es uno de los mayores errores del ser humano.
Eligiendo el "plan B" uno se convierte en espectador de su propia vida para, simplemente, escapar de sus sufrimientos. ¿Si te equivocas? Coges lápiz y goma para volver a intentarlo. Y todo quedará en que el encanto del pasado es que es el pasado.
Además, de nada valdría correr si siempre ha de irse por el mismo camino, cerrado, de nuestra personalidad. Unos seres nacen para vivir, otros para trabajar, otros para mirar la vida.
Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme. Pero, al menos, lo estoy intentando.
10 de julio de 2010
Somniem
Somnieu, és clar que sí. Somniem constantment. Sempre. El somni d'avui com a possibilitat del demà. Espereu massa, és clar que sí. Hem après a esperar i ho esperem tot. I no ens fa cap vergonya ser esclaus de l'esperança. Voleu massa, és clar que sí. És el nostre dret rabiós. I encara més el nostre deure. Volem massa. Més. Tot. Ràpidament. Volem l'impossible per arribar al possible. Volem el possible per arribar a l'impossible. Teniu massa presa, és clar que sí. Caminar, arribar, recomençar, ser. Tenim presa, molta presa. I ho volem tot.
Òmnium cultural 2010
9 de julio de 2010
Resignación
Me duele el corazón de tanto usarlo. Está alterado, desubicado y muerto de frío. Reniega de estufas artificiales o insuficientes; se trata del todo o nada. Es positivo, pero está aterrado; lucha, pero busca la tregua; ríe, pero en la intimidad se quita la máscara.
Una sensación helada recorre cada noche mi cuerpo. Es polifacética. Se cuela por las rendijas de las persianas, viene de fuera, se desliza por la puerta y se entrelaza entre mis sábanas. Ojalá llevara tu nombre, pero no. Es tímida, discreta y refinada, pero dura y triste como una piedra.
Ahí entra en juego mi impotencia y la resignación del querer y no poder. La acepto, me rindo ante sus haceres e infinidad de lágrimas resurgen de nuevo de entre las supuestas cenizas (teniendo en cuenta que para mí el fuego sigue más encendido que nunca). Es traicionera.
Me duele la cabeza también, los ojos de llorar y las manos de las marcas de fuerza ejercida por mis uñas.
No nos andaremos con rodeos: tengo miedo.
Una sensación helada recorre cada noche mi cuerpo. Es polifacética. Se cuela por las rendijas de las persianas, viene de fuera, se desliza por la puerta y se entrelaza entre mis sábanas. Ojalá llevara tu nombre, pero no. Es tímida, discreta y refinada, pero dura y triste como una piedra.
Ahí entra en juego mi impotencia y la resignación del querer y no poder. La acepto, me rindo ante sus haceres e infinidad de lágrimas resurgen de nuevo de entre las supuestas cenizas (teniendo en cuenta que para mí el fuego sigue más encendido que nunca). Es traicionera.
Me duele la cabeza también, los ojos de llorar y las manos de las marcas de fuerza ejercida por mis uñas.
No nos andaremos con rodeos: tengo miedo.
5 de julio de 2010
Cacao
Parece mentira todo lo que pasa en la vida para lo que uno nunca se encuentra preparado. Es difícil pensar en la cantidad de cosas malas (o buenas) que pueden suceder en 7 días aprox. Ya no sólo se trata de nuestra amiga la soledad física; ahora hablamos de soledad en cualquier ámbito. En todos. Quizá aún no estaba preparada para ello, quizá tendría que haber luchado más (o menos incluso); no lo sé. No sé nada. Hoy es lunes, ¿verdad?. Pues hoy... hoy... Lo tengo libre. Como todos los días de verano. ¡Qué suerte! -diréis. Pero no, hacedme caso, que soy muchas cosas menos una mujer con suerte.
De higos a manzanas y tiro porque aún no me toca.
Hoy he soñado con mi príncipe azul. Un príncipe azul que me hace pasar todos y cada uno de los días como si de una estancia en un algodón de azúcar se tratase. Una tarde me llevó a un lugar secreto, romántico, apartado. Me preparó un cámping, un paseo al atardecer y unos tulipanes amarillos (benditos tulipanes amarillos).Llegamos a casa antes de la puesta de sol. Así pues era la mejor ocasión para girarme, contemplar bien su cara y su peca del labio, besarle, y besarle, y besarle...Me subió por las escaleras cual princesa de cuento, me condujo a la habitación, me tumbó en esa cama alta y con mosquitero blanco. Me hizo el amor hasta perder la noción del tiempo, el conocimiento y el corazón. Me despertó con un beso, con una caricia por todo el cuerpo y con una mirada fija en mis ojos; me trajo el desayuno a la cama; me dijo tantas cosas bonitas como palabras hay en la RAE. Me amaba descomunal y locamente.
Al fin y al cabo es un sueño. Pero tampoco pido tanto, ¿no?
De higos a manzanas y tiro porque aún no me toca.
Hoy he soñado con mi príncipe azul. Un príncipe azul que me hace pasar todos y cada uno de los días como si de una estancia en un algodón de azúcar se tratase. Una tarde me llevó a un lugar secreto, romántico, apartado. Me preparó un cámping, un paseo al atardecer y unos tulipanes amarillos (benditos tulipanes amarillos).Llegamos a casa antes de la puesta de sol. Así pues era la mejor ocasión para girarme, contemplar bien su cara y su peca del labio, besarle, y besarle, y besarle...Me subió por las escaleras cual princesa de cuento, me condujo a la habitación, me tumbó en esa cama alta y con mosquitero blanco. Me hizo el amor hasta perder la noción del tiempo, el conocimiento y el corazón. Me despertó con un beso, con una caricia por todo el cuerpo y con una mirada fija en mis ojos; me trajo el desayuno a la cama; me dijo tantas cosas bonitas como palabras hay en la RAE. Me amaba descomunal y locamente.
Al fin y al cabo es un sueño. Pero tampoco pido tanto, ¿no?
22 de junio de 2010
Paranoid
¿Puedes sentir mi corazón? (...) Lo tienes en tus manos... ¿Te gustan mis caminos?, ¿todavía te gusta mi cara?, ¿cuándo nos encontraremos?, ¿piensas que soy soñadora?, ¿estás asustado?, ¿me salvarás?. ¿Cómo me dirijo al sordo?, y ¿cómo hablar sola en la cama?, ¿cuánto tiempo tardaré en realizar lo que no sabe hacer ninguno de mis sentidos?. ¿Puedo hacerte una pregunta?: ¿puedo tocar tu nuca? Lo juro, no dolerá.
Estoy viendo cómo un mono nada en mi cama como un pájaro, y cómo un caballo vuela en mi cabeza como el mono. Estoy sintiendo un líquido que baja por mi garganta como un sapo. Cuando veo tu cara siento un olor, un gusto a mermelada.
Una pequeña charla en tu dormitorio es lo que menos merecería. Podría enseñarte muchas cosas, y luego, si quieres, podrías marchar. Gritas con las películas, con los finales felices.
Escuha nuestras canciones, después te daré una bufanda de terciopelo y un par de aspirinas para curar esa garganta. No haces ruído cuando andas, las cosas diminutas las perfeccionas, me comes cuando quiero que lo hagas, me traes recompensas que quizá a veces no merezco. Y no sé por qué.
Estoy viendo cómo un mono nada en mi cama como un pájaro, y cómo un caballo vuela en mi cabeza como el mono. Estoy sintiendo un líquido que baja por mi garganta como un sapo. Cuando veo tu cara siento un olor, un gusto a mermelada.
Una pequeña charla en tu dormitorio es lo que menos merecería. Podría enseñarte muchas cosas, y luego, si quieres, podrías marchar. Gritas con las películas, con los finales felices.
Escuha nuestras canciones, después te daré una bufanda de terciopelo y un par de aspirinas para curar esa garganta. No haces ruído cuando andas, las cosas diminutas las perfeccionas, me comes cuando quiero que lo hagas, me traes recompensas que quizá a veces no merezco. Y no sé por qué.
20 de junio de 2010
Idea profunda
Los más fuertes entre los hombres no hacen nada; hablan y hablan sin parar.
Los que saben hacer las cosas, las hacen; los que no saben, enseñan a hacerlas; los que no saben enseñar, enseñan a los que enseñan; y los que no saben enseñar a los que enseñan, se meten en política.
Cabilando sobre ello me he dado cuenta de que la vida es una golfa, que ya no creo en nada y que gozaré hasta la náusea.
Qué lista soy; me encanta dominar la meta-referencia. Esto me confirma lo que sospecho desde hace tiempo: Muchos son un cero a la izquierda.
Los que saben hacer las cosas, las hacen; los que no saben, enseñan a hacerlas; los que no saben enseñar, enseñan a los que enseñan; y los que no saben enseñar a los que enseñan, se meten en política.
Cabilando sobre ello me he dado cuenta de que la vida es una golfa, que ya no creo en nada y que gozaré hasta la náusea.
Qué lista soy; me encanta dominar la meta-referencia. Esto me confirma lo que sospecho desde hace tiempo: Muchos son un cero a la izquierda.
18 de junio de 2010
C'est fini
Es tiempo de renovar, actualizar, pasar página, olvidar, comenzar, disfrutar, no pensar y demás verbos cuya terminación acaba en -ar.Quiero salir, vivir, reír. Con lápiz en una mano y piedras en otra. Con alma en pena y cabeza loca. Sin mirar atrás, dándole con el canto en los morros a los malos recuerdos. Porque ya no confío en palabras en vano, en falsas promesas, en abrazos partidos, en besos escondidos, en gente vacía, en la miel en los labios, en el que toca a mi puerta.
Tal vez no siempre se mantenga esa sonrisa, o tal vez todo se desvanezca cuando esté sola en la cama cada noche, pero no por eso la Tierra va a dejar de girar.
He cambiado mi vaso medio vacío por un océano.
16 de junio de 2010
Deambulando... te
He perdido la fe, la cabeza y el dinero. Ya no creo, no cabilo, no gestiono. Solía ser un ave, un ave ligera, un ave ligera y libre. Yo, como cualquier mujer, o como ninguna otra. Como compañía o como una sombra, como un secreto que te espera en el tiempo sin vaivén. Solía encontrar en tus pupilas un cofre de secretos antiguos y una verdad que me gritaba.
Esucho el tic-tac del reloj, los ladrillos del cielo anunciando tormenta. Siento la dureza de mi cama y la ausencia de mi almohada, cómplice de mis penas. Sabía que sería complicado dormir esta noche, y no son tan complicadas de explicar las razones, pero no las trataré de resumir.
Es curioso: el aroma de tu piel sigue presente, los cigarros se consumen en la mesita (no fumo; supongo que esto también será consecuencia de locura) y la sensación de tu piel tatuada en mis manos obligan incansablemente a no dejarte de pensar.
Yo me he visto deambulando... te.
Esucho el tic-tac del reloj, los ladrillos del cielo anunciando tormenta. Siento la dureza de mi cama y la ausencia de mi almohada, cómplice de mis penas. Sabía que sería complicado dormir esta noche, y no son tan complicadas de explicar las razones, pero no las trataré de resumir.
Es curioso: el aroma de tu piel sigue presente, los cigarros se consumen en la mesita (no fumo; supongo que esto también será consecuencia de locura) y la sensación de tu piel tatuada en mis manos obligan incansablemente a no dejarte de pensar.
Yo me he visto deambulando... te.
14 de junio de 2010
Oftalmólogo
Aún no logro distinguir entre el rosa y el negro. Se ve que ese capítulo de Barrio Sésamo me lo debí saltar. No sé si se ríe por diversión o por no llorar. Si la distancia es amiga o enemiga. Si esa voz calmada, ronca y suave está tranquila o preocupada. No alcanzo a percebir estados de ánimo. Mi energía varía tanto como las cotizaciones del Ibex 35. Nunca está equilibrada, serena, siempre tiene algo que la corrumpe del todo.
Tengo unas preocupaciones reinantes en mi desde entrado junio. Quizá debería replantearme si estoy ciega o ligeramente daltónica. Sí, con eso todo se solucionaría. La ceguera no tiene solución, por lo tanto mi vía de acción sería el alejamiento a dichas preocupaciones, afrontándolas haciéndolas minúsculas y dejándolas como una experiencia más en mi vida. Sin embargo, por otra parte, en contraposición, si estuviéramos hablando de daltonismo mi vía de acción ya cogería otro camino con un poco más de piedras: la lucha. El afán de continuar, de insistir en la mejora, de no aceptar un "tal vez en un futuro..." y conformase con un "sí, ahora, en el presente...".
Necesito una balanza: tu balanza.
Tengo unas preocupaciones reinantes en mi desde entrado junio. Quizá debería replantearme si estoy ciega o ligeramente daltónica. Sí, con eso todo se solucionaría. La ceguera no tiene solución, por lo tanto mi vía de acción sería el alejamiento a dichas preocupaciones, afrontándolas haciéndolas minúsculas y dejándolas como una experiencia más en mi vida. Sin embargo, por otra parte, en contraposición, si estuviéramos hablando de daltonismo mi vía de acción ya cogería otro camino con un poco más de piedras: la lucha. El afán de continuar, de insistir en la mejora, de no aceptar un "tal vez en un futuro..." y conformase con un "sí, ahora, en el presente...".
Necesito una balanza: tu balanza.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











