ERES MI ERIZO NÚMERO:

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Necesitan oxígeno



30 de octubre de 2010

Juicio

19 de octubre de 2010

Un 'hasta luego' necesario

Me siento a nopensar, giro la cabeza para nover, bajo la cabeza para nogritar.
Me vuelvo a ausentar una temporada, pero volveré.

8 de octubre de 2010

Escapismo OFF

Sé que he descuidado un poco el blog, pero entre 'pitos y flautas' he estado realmente ocupada este tiempo. Aquí os dejo una compensación:


Antes de que te vayas tienes que ver que he hecho algunos cambios. Te sorprenderán.
Le he dicho adiós a la confusión de hace tres meses y el rencor lo he dejado durmiendo en un desván. ¿Lo has visto? Ya no hay nada de lo que tanto odiabas. Lo he cambiado todo de lugar. Espera, aguarda. Nunca valoras nada. Tus mudanzas aún no pueden empezar. He tirado bolsas llenas de ansiedad y aquellos defectos que una guarda por guardar. Ya no sé quién soy, tan solo sé que, ahora más que nunca, hay menos luz de la habitual.
No lo hagas, no lo hagas... ¿Por qué me das la espalda? ¡Lo he cambiado todo de lugar!
 "-Muchas gracias por todo. -De nada"  fue mi última bobada de adolescente; tú ahora buscas novedad.

2 de octubre de 2010

Deber; no querer y no poder.

Es inútil buscar por rincones soluciones que no me van a llevar a ningún lado. Intento consolarme escuchando las tragedias de los demás, mirando hacia abajo y viendo los problemas de los que están peor que yo. Me engaño pensando que pronto lo olvidaré todo, que ésto es pasajero, que me equivoqué al darte mi corazón y mi cuerpo, que no valió la pena arriesgar tanto por nada. Engaño a los demás poniendo buenas caras, sacando sonrisas tontas y haciendo bromas. Qué triste es ser tan idiota.
Está todo tal como cuando te fuiste. Sigo tachando los días del calendario, sabiendo cuándo te veía, cuándo estabas de viaje y cuándo hacíamos el amor. Nuestras fotos permanecen, perduran al paso de los meses porque no me hago a la idea.
Sé que debo gritar todo lo que aún no he gritado, dejar de llorar todo lo que te estoy llorando y borrar todo lo que no he borrado. En mi cabeza se juega a la contradicción. Deber quitar, pero no querer quitar; deber de dejar de amar, pero no querer dejar de amar.
Cada minuto, hora, día, semana y mes es como una espina que se clava, que me consume y que está en directo contacto con los recuerdos de algo que, al fin y al cabo, se ha convertido en puro y llano dolor.