ERES MI ERIZO NÚMERO:

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Necesitan oxígeno



25 de febrero de 2013

Mi caja

El otro día le pregunté a mi caja del pasado si sentía algo al verme. Me dijo que estaba bien, que no le apetecía volver a recordar nada de lo sucedido, ni películas, ni libros, ni música, ni parches, ni noches de pasión. No me sorprendió nada aquello, sabía a ciencia cierta que se sentía muy orgullosa de todo el polvo que tenía encima.
Era preciosa. No sé si conocéis a mi caja. Era algo así como pequeñita, si bien es cierto que para mí siempre había sido un mundo; también era algo chirriante (no me gustaría tener que explicaros por qué); le gustaba mucho la música, cada esquina de su estructura era azúcar para mi oídos; y, sobre todo, era muy, muy, muy, muy peculiar.
¿Pero sabéis qué? He tirado todo lo que había dentro.

10 de abril de 2012

Libretos de siempre

Hace tiempo que me cansé de los libretos repetidos, de que me miraran diferente, me abrazaran y no sentir calor, de que me interrumpieran sin haber acabado la oración, de actuaciones tan predecibles...
Nunca fui yo la veloz. Lo cogieron todo y se largaron. Lo han hecho, y yo me he quedado donde me dejaron. Y la verdad es que ahora me da igual. He revivido eso muchas veces, la misma escena de siempre se ha repetido mil veces por las noches. 
Durante tanto tiempo he dado lo que podía, pero no fue suficiente. Y la verdad es que ahora me da igual. Con mucha pena cerré definitivamente la puerta que unía tu habitación con la mía. 

Decidí correr y no mirar jamás hacia atrás.

8 de enero de 2012

Feliz 2012

Sé que tengo este mundo un poco abandonado, pero me he propuesto dedicarle un poquito más de tiempo a este espacio en este nuevo 2012, porque eso implica dedicarme más tiempo a mí y a mis inquietudes.
Espero que este 2012 sea algo más dulce que el 2011 y que, a día 31 de diciembre de este año, hayamos cogido un empacho de azúcar y experiencias positivas.
Prometo volver con fuerza.

3 de agosto de 2011

En silencio

Nunca me había pasado esto. De hecho, nunca había dado tanto en tan poco tiempo. Ha sido algo esporádico, fugaz, intenso e interesante. No sé de dónde vienes y a dónde quieres ir, lo único que sé es que esta noche ha sido nuestra y te he disfrutado en silencio pero sin piedad; nos hemos ganado. La luna callará por nosotros, será un secreto de tres.

22 de julio de 2011

Esto no tiene nombre

Tengo ganas de encontrar la botella que hace tanto tiempo que estoy esperando. Porque sí, aún sigo aquí, en la orilla, temblando como un crío frente al mar. Quiero abrirla, leer el mensaje, para poder descansar y volver a casa. Sube la marea, tu marea, me deja la piel salada, como cuando me dejabas siempre con la miel en los labios. El agua ha borrado mis versos, los versos que también son tuyos. Un alga, un desengaño.
Esto no tiene nombre. 

18 de abril de 2011

Flashes de alegría

Hoy es un buen día. Tengo esas hormiguitas de alegría permanente sin motivo alguno (o con, quién sabe). Está claro que en la vida ordinaria, la del día a día, son motivos de alegría el hecho de conseguir un trabajo que andabas buscando, el encuentro de la persona que te entiende...
Pero estas alegrías no pueden durar mucho; sé a ciencia cierta y vivido en mis propias carnes que son momentáneas, no pueden permanecer de forma continua e ininterrumpida. Yo voto por otro tipo de alegría, que esta sí es un signo de confirmación: la alegría repentina, la del "no sé por qué pero estoy contento". No puedes decir por qué, no tienes respuesta a esa pregunta. Y no, esta alegría no se puede perturbar, porque pase lo que pase, continuará. Y ya pueden venir los malos recuerdos (o personas que suponen malos recuerdos), que seguirá estando ahí.

12 de abril de 2011

Chocolate por limón

Hace tiempo que no me paro a pensar en ésto, en aquéllo y en lo otro. Debería plantearme la posibilidad de que mi pequeño rincón esté, hoy por hoy, algo triste, taciturno y dejado. Puede que todo (ni nada) haya salido tal y como lo esperaba(mos), pero un día leí: "Por amor nadie muere". Y claro que no, por amor nadie muere, pero sí que mueren los momentos, las ilusiones, las expectativas y el tiempo depositado en algo que no sabes si ha sido bueno o malo en los pequeños pasos que has ido dando (sin dejar huella, por lo visto). Y sigo queriendo el mismo cambio egoísta: todo el chocolate de vuestra vida por el sabor a limón de la mía.
Me gusta hacerme la vida fácil, sonreír y hacer caso omiso ante las telarañas de mis recuerdos. Os cuento: Me pesa la cabeza, o, más bien, las pesadillas que golpean mi cabeza, o las dos cosas. De todas maneras, no consigo eludirlas, así que a veces (que no siempre) me da por gritar.

18 de febrero de 2011

Rompernos

"Rompí a llorar"; me encanta esa expresión. No se dice "rompí a comer" o "rompí a caminar". Rompes a llorar o a reír. A mí me encanta romper contigo. Creo que vale la pena hacerse añicos por esos sentimientos.


A. Espinosa

23 de enero de 2011

... pero el corazón se me distrae por momentos

Eras la calle por la que me encantaba pasear cada día. Me llenabas la vida de vida, me rescatabas del peligro. Desde que te vi, todo fue un 'boom', nuestro boom. Te escapabas a mi balcón, me escribías en la espalda, me susurrabas, me estremecías y me mimabas.
Luego vinieron los problemas y con ellos, la soledad y la pena.
Y mírame, aquí estoy otra vez, intentando levantarme de nuevo, convenciéndome de que todo esto tiene que acabar. Aquí estoy, cansada ya de esperar un cambio que, al fin y al cabo, sabíamos que no iba a llegar.
Ahora estoy dispuesta a continuar con mi vida (pero sin tu amor). Esta vez me libraré de tus mentiras, voy a luchar, voy a ser yo. Es mejor así. Se ve que el porvenir nos dio la espalda para siempre. Ya no existe la espera de que nos salve algún milagro. Me olvidaré de ti, porque sé que quedarme es peor.


Creo que ya es hora de pasar la página que ayer escribíamos tú y yo. 

31 de diciembre de 2010

Se acabó mi 2010

Adiós a un año difícil. Un año que, a ciencia cierta, ha sido uno de los más complicados de mi cortita trayectoria. Un año que ha tenido muchísimas emociones fuertes: altibajos imprevistos, descuidos, momentos inoportunos, momentos oportunos, amor, tristeza y demás enfermedades del corazón. Un año que, quizá, recordaré toda mi vida, porque han sido 365 días en que han entrado (y salido) de mi vida personas que, hasta el momento, han sido un pilar en el que sostenerme día tras día. Situaciones que puede que a día de hoy me gustaría olvidar o, quién sabe, volver a revivir, pero, eso sí, situaciones que me han dejado una marca que no se borrará ni con otro año, ni dos, ni tres...
Un año que ha supuesto en mí una nueva vida, unos nuevos proyectos y una nueva meta a la que aspiro sobre cualquier cosa. Porque... no olvidemos que no hay mejor medicina que el amor por uno mismo y sus propios actos. No voy a dar las gracias, no entraré en típicos tópicos. Hoy, simplemente, se cierra un capítulo del libro de mi vida; un capítulo que, dentro de muchos años, cuando esté preparada, volveré a leer para recordar buenos y malos momentos que, al fin y al cabo, me han aportado valores muy importantes: experiencia y madurez.

Se acabó un año versátil, bipolar y duro. Empieza uno diferente, arriesgado y, sobre todo, nuevo. Mi año nuevo.

23 de diciembre de 2010

¿Preocupante?

Hay algo que me preocupa muy seriamente. Llevo más de un mes sin molestarme a reflexionar sobre ti, y eso no es lo peor: llevo más de un mes sin reflexionar. Directamente. No contenta con dejar de lado muchas piezas de un puzzle llamado Pasado, no pienso en nada, no siento nada y me estoy haciendo completamente inmune a todo. Un bucle preocupante, pero bastante curioso. Estoy asustada, sí, ¿por qué no decirlo?. Me asusta la idea de que una mente tan brillante como la mía (modestia aparte), esté tan...  Quizá necesite un equilibrio entre éxitos y problemas. O quizá necesite borrar(te) y volver a escribir.

1 de diciembre de 2010

Sólo para ti

Eres todo lo que pedía, lo que mi alma vacía quería y necesitaba sentir. Eres lo que tanto esperaba, lo que en sueños buscaba. Tú has llegado a encender cada parte de mi alma, cada espacio de mi ser. Ya no tengo corazón ni ojos para nadie, sólo para ti. Eres el amor de mi vida, el destino lo sabía y hoy te ha puesto ante mí. Cada vez que miro al pasado, entiendo que a tu lado siempre pertenecí. Es verdad. Lo puedo sentir. Sé que mi lugar está junto a ti.

12 de noviembre de 2010

Amar sólo es de valientes

Es tan sencillo como mirarnos a los ojos y ver que lo que empezó un invierno, sigue vivo este invierno. Tan bonito como quedarnos mirando durante minutos interminables. No sé contra qué pretendemos luchar si es tan fácil como dejarnos llevar. Hacemos luchas de gigantes, duelos salvajes cuando la fragilidad está a flor de piel. Tengo una bestia detrás que me asegura que nada de ésto es mentira. Tengo miedo de la enormidad,  de tu enormidad, pero soy valiente. Porque... amar sólo es de valientes. Y tú y yo... Seguimos siendo unos valientes.

5 de noviembre de 2010

Bailarle un vals a los problemas

Opto por bailarle el agua a mi ego. Por favor, hagamos ésto mucho más fluído, sin diseños. Con filosofía de vida neutral pero extrema. Necesito descansar, así que sólo voy a pensar en el gloss y la purpurina. No haré esfuerzos. El look de tigresa de bengala lo dejaremos para la noche. Es más fácil gozarlo que atormentarnos. Dejemos paso a la curiosidad, la incertidumbre y la casualidad. Repetiremos.
Me voy a tomar unas copas. ¿Problemas?, ¿quién sabe lo que es eso?.

30 de octubre de 2010

Juicio

19 de octubre de 2010

Un 'hasta luego' necesario

Me siento a nopensar, giro la cabeza para nover, bajo la cabeza para nogritar.
Me vuelvo a ausentar una temporada, pero volveré.

8 de octubre de 2010

Escapismo OFF

Sé que he descuidado un poco el blog, pero entre 'pitos y flautas' he estado realmente ocupada este tiempo. Aquí os dejo una compensación:


Antes de que te vayas tienes que ver que he hecho algunos cambios. Te sorprenderán.
Le he dicho adiós a la confusión de hace tres meses y el rencor lo he dejado durmiendo en un desván. ¿Lo has visto? Ya no hay nada de lo que tanto odiabas. Lo he cambiado todo de lugar. Espera, aguarda. Nunca valoras nada. Tus mudanzas aún no pueden empezar. He tirado bolsas llenas de ansiedad y aquellos defectos que una guarda por guardar. Ya no sé quién soy, tan solo sé que, ahora más que nunca, hay menos luz de la habitual.
No lo hagas, no lo hagas... ¿Por qué me das la espalda? ¡Lo he cambiado todo de lugar!
 "-Muchas gracias por todo. -De nada"  fue mi última bobada de adolescente; tú ahora buscas novedad.

2 de octubre de 2010

Deber; no querer y no poder.

Es inútil buscar por rincones soluciones que no me van a llevar a ningún lado. Intento consolarme escuchando las tragedias de los demás, mirando hacia abajo y viendo los problemas de los que están peor que yo. Me engaño pensando que pronto lo olvidaré todo, que ésto es pasajero, que me equivoqué al darte mi corazón y mi cuerpo, que no valió la pena arriesgar tanto por nada. Engaño a los demás poniendo buenas caras, sacando sonrisas tontas y haciendo bromas. Qué triste es ser tan idiota.
Está todo tal como cuando te fuiste. Sigo tachando los días del calendario, sabiendo cuándo te veía, cuándo estabas de viaje y cuándo hacíamos el amor. Nuestras fotos permanecen, perduran al paso de los meses porque no me hago a la idea.
Sé que debo gritar todo lo que aún no he gritado, dejar de llorar todo lo que te estoy llorando y borrar todo lo que no he borrado. En mi cabeza se juega a la contradicción. Deber quitar, pero no querer quitar; deber de dejar de amar, pero no querer dejar de amar.
Cada minuto, hora, día, semana y mes es como una espina que se clava, que me consume y que está en directo contacto con los recuerdos de algo que, al fin y al cabo, se ha convertido en puro y llano dolor.

22 de septiembre de 2010

El paraíso sí existe

Me despierto con el aleteo de una mariposa rosa. Se me ha quedado el chicle de anoche pegado en el pelo. Con estos pelos podrían compararme con el león de la Metro Goldwyn Mayer. Me rasco los ojos... Por Dios, se me olvidó quitarme el maquillaje... Rímel, sombra de ojos, eyeliner... Un picasso.
El agua brilla (no tanto como mis ojos), es transparente, pezes pequeñitos me hacen cosquillas en los pies. Huele a tranquilidad, ya no llueve sobre mojado. Mi color favorito ya no es el rojo, ahora es el verde... Verde como las montañas que nos rodean, la esperanza y los pantalones (que sabes que odio) que llevas puestos.
Sigo en el agua... Pienso en todos los malos momentos que he tenido que tragar, aguantar y afrontar para llegar hasta aquí, contigo. Pero no me importan. Volvería a pasarlos una y otra vez si el camino me condujera de nuevo aquí.
Duermes en la arena, cual niño pequeño después de un baño relajante. Todos los problemas se vuelven dulces cuando contemplo el brillo de tu pelo, tus singulares lunares y esas manos que hacen que con un simple roce me estremezca. No hay nada más bonito que verte despertar.

16 de septiembre de 2010

El cuento de nunca acabar

Soy quien no soy. ¿Dónde estoy? Voy a ciegas, voy ciega de amor. Vuelvo a sonreír a cada instante. Tonta, como una tonta, que nunca vio nadie. Tengo una intuición demasiado grande. Me basta saber que ahí estás, detrás o delante. No quiero que salgas corriendo por mí siguiendo un camino recto, vayamos lento, mejor así. Tarde o temprano vendrás y sé que me encontrarás.
Podemos hacernos el nudo perfecto de siempre, podemos gritarle al mundo algo que no entiende.  No tengo el deseo de escapar. Sólo quiero estar contigo, bailar contigo y nada más.
Y a solas hablo contigo, te cuento que la luna es roja, te cuento que a veces me espanta. Ahora acabo convertida en bruma, como una más entre tu almohada, pero muy cerca de tu cara. No puedo tocarte si tú no me dejas, besarte si no me lo pides, instinto animal hay de sobra. Tengo clavada aquí una condena de años y de preferencias que dicta que a mí no me tocas. Tanta química, tanta física, tantas ganas de morderte. Tanto y tanto para los demás. Con ganas de volver a verte. La marca que deja un beso no es tan mala, te puede dar todo por nada. ¿Qué puedo yo darte si no tengo historia? Apenas unos años de poca memoria. Soy para ti lo que me digas. Me da igual.
¿Por qué es con otro y no contigo?
¿Por qué es con otra y no conmigo?

14 de septiembre de 2010

Ya basta de tanto bastarme

Esta noche, aprovechando que tengo tiempo para meditar, me he dado cuenta de una cosa que hasta ahora había pasado por alto o, seguramente, no había querido ver: Estoy hecha de fragmentos. Trozos de caricias, recuerdos borrosos. No obstante, os digo que preferiría 'la nada' al 'algo'. Cachitos de paciencia, resabios de haberte amado, ausencias. Y tú te dedicaste a ir, poco a poco, desfragmentando mi alma... ¿Intentando decidirte?, ¿amar sin dar? ¡Eso no existe! De la noche a la mañana... ¿Por qué me llamas?, ¿por qué ese interés?. Ahora soy yo quien dice basta, después de tanto bastarme. Llorarte y esperarte. Nada más. Un bucle. Y lo siento, pero sentía tanto que ya no siento. Sentía y no estuviste. No extraño, porque no creo; no lloro, porque no espero; no escribo, porque divierto... Mi vida diaria entre otras cosas. ¿Llorarte? ¡Fuera todo eso! 
Ya pasaron las últimas hojas de ese temporal, de mi paciencia, de mi espera y de mis lágrimas.
Y tampoco pido tanto... ¡Quiero vivir amando y no morir por amar!

8 de septiembre de 2010

¿(Im)posible?

¿No te das cuenta de que lo nuestro es raro? Sigue intacto en mil pedazos, pero nunca logra romperse, separarse. Respira (resultando parecer ileso) en sus estados graves. Madre mía... Tanto hablar del fin, que ahora apenas duele. Y ahora, sé que te reirás... Volvería a revivirlo sin dudar. Sería tan fácil, espectacular. Esas noches pueden ser reversibles. Podríamos saborear el sabor de un encuentro (esperado desde hace ya muchos meses). Podríamos saborear las horas más humildes e importantes con un placer muchísimo más intenso.
¿No ves que si hemos perdido alguna batalla, hemos ganado historias que contar? Más de las que algunos tienen, te lo puedo asegurar. Recuerda que si caímos en picado, fue porque llegamos a estar en las nubes. Ay, si pudiera transformar nuestras noches en un ciclo sin final...
Esperaré una temporada a añadirle el "im-" a "posible". Veremos si el tiempo nos gana la guerra. Y, entonces, en ese momento, sólo espero que pierdas la vergüenza y grites. Yo me romperé y me dará igual que mire la gente.

6 de septiembre de 2010

¿Quisieras?

Corazón, si quieres té verde, té verde te doy. Si quieres tulipanes amarillos, tulipanes amarillos te regalo. Si quieres fumar, te presto mis pulmones. Si quieres seguir adelante, mis pies te ofrezco. Y si me quieres lejos, lejos me voy, mi amor.
No me puedo resistir al error, ni a la más mínima esperanza de tenerte otra vez aquí. Me puedo morder la lengua y después en el silencio gritarte. Si quieres, además, puedo guardarme el corazón en el bolsillo y darte la razón con mi razón. Puedes ser Robin Hood, Peter Pan. No tengo nada en contra de los hechizos, así como tampoco en contra de la edad. Puedes cambiarme de nombre, allá tú. Bajo el calor de este verano, sigo comiendo de tu mano.
Dime... ¿Me echas de menos?

4 de septiembre de 2010

Droga moderna

Sucedió. Lo vi. Estaba en medio del abarrotado bar. Justo en medio. Ni intentando buscar ese centro lo hubiera encontrado mejor. Estaba esperando a alguien, seguro; su mirada buscaba y buscaba en cientos de direcciones. Sus ojos recorrían cuerpos, pasos, pieles, gafas... Estaba ansioso, esperando a que llegase su cita. Yo, desde la entrada del local, no podía dejar de mirarlo.
Había algo en su espera que me llamaba poderosa y fuertemente la atención. Tenía algo tan extraño en la forma de esperar (cómo colocaba las piernas, cómo bajaba la mirada, cómo se movía) que había despertado en mí un sentimiento nuevo, creativo. Quizá estaba resultando todo aquello demasiado épico, ¿no?
Allí, yo, con tacones, a las tantas de la mañana, me sentía como una yonki con esa inyección extraña a un milímetro de perforar mi delicada y pálida piel. Era como el efecto secundario de ese medicamento previo al éxtasis.

3 de septiembre de 2010

 
 En septiembre, toca pasar página...

... y avanzar.