Tengo ganas de encontrar la botella que hace tanto tiempo que estoy esperando. Porque sí, aún sigo aquí, en la orilla, temblando como un crío frente al mar. Quiero abrirla, leer el mensaje, para poder descansar y volver a casa. Sube la marea, tu marea, me deja la piel salada, como cuando me dejabas siempre con la miel en los labios. El agua ha borrado mis versos, los versos que también son tuyos. Un alga, un desengaño.
Esto no tiene nombre.
Esto no tiene nombre.

2 comentarios:
La esperanza siempre tiene que vivir. =D
Ay me he comprado el libro que tienes como título. Tenía curiosidad, mucha curiosidad!^^
un besito!=)
El libro, en realidad, se titula "La elegancia del erizo" y yo, después, lo personalicé porque me sentí muy identificada con la historia. Me lo regaló hace un tiempo una persona muy especial. Te lo recomiendo, de verdad, es un libro que no tiene desperdicio si sabes valorar sus pequeños detalles.
MUÀ.
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